lunes, 15 de marzo de 2010

LEYENDA DE LA NINFA LUNA Y TRITON


Sucedió hace mucho, mucho tiempo, en lo que hoy es la isla de Rodas, bañada por el mar Egeo. Aquella era la morada de la ninfa Luna, bella y dulce, musa de poetas y artistas, habitante de un pueblo en el que todos la admiraban sin saber que les quedaba poco tiempo para disfrutar de su compañía.

Un día pasó por allí Tritón, rey de las aguas. Sus ojos eran de un azul intenso, como el mar que dominaba, su pelo negro, rizos que se enroscaban recordando los que se forman en la espuma del mar. Y quiso el destino, la historia o quién sabe, que sus ojos repararan en Luna, la ninfa de palidez destacada y rasgos limpios, suaves, quedando cegado por su belleza como tantos otros en el pasado habían quedado. Sin embargo, mientras otros enamorados habían aprovechado la fuerza con que Luna les había impactado para crear canciones, cuadros, historias, para extender su pasión a otros... Tritón no sabía quererla así. Pensaba en ella día y noche, la añoraba, la espiaba cuando era posible, imaginaba su voz, el sabor de sus besos, y todo él se volvía ira cuando pensaba que otros también disfrutaban mirándola y pensando en ella.

Un día, convencido de que sólo hacía falta que ella le conociera para que quedase prendada de él, se acercó... Pero pocas veces las cosas son tal como las imaginamos, y cuando llegó hasta ella alguien lo había hecho antes, robando el corazón de su bella ninfa Luna. Su nombre era Helios, dios del sol, aquel que iluminaba el mundo... y sumía el corazón de Tritón en la más profunda de las tinieblas. Sus esperanzas, desvanecidas, sus sueños, perdidos, sus deseos, burlados. La ira empezó a crecer en su interior, los celos le atormentaron en noches oscuras y la locura se fue haciendo un espacio en su mente cada vez mayor. Llegó un punto en que la tortura que sufría cada noche se le hizo insoportable, y la cordura fue reducida a un pequeño rincón, casi olvidada. Y una de esas noches de rabia y dolor enloquecidos, Tritón se dirigió hacia la morada de su amada Luna y empuñando una espada la mató de un certero golpe.
Con él se apagó la rabia, y se vio Tritón ante el cuerpo muerto de su sueño. Fue entonces cuando se dio cuenta de lo que había hecho, y de cómo al darle muerte a ella se había matado a sí mismo... pues cuando no quedan sueños, no queda vida, y Luna se había convertido en su único sueño. Asqueado de sí mismo, se retiró de nuevo a las aguas, su antiguo dominio, y nunca más se aventuró en el territorio de los demás seres.

El alma de Luna, a su muerte, subió a los cielos (tal vez fueron los dioses que quisieron situarla en lo alto, a la mayor distancia posible del mar en el que Tritón se había refugiado), y una forma redonda apareció en la noche, pálida como había sido ella en vida. Su reflejo caería muchas veces sobre el mar, para que Tritón no olvidara el resultado de su ira descontrolada, viendo cada noche el rostro inerte de su amada en el espejo de las aguas. Y Tritón, según fue pasando tiempo y tiempo en las aguas, sin salir, fue siendo parte de ellas, hasta que al día de hoy se cree que son ya la misma cosa... y que cuando las olas rugen furiosas y chocan contra los acantilados una y otra vez, no es otra cosa que su furia al recordar eternamente que mató a su amada Luna, incapaz de perdonarse.

Autor Desconocido


14 comentarios:

moderato_Dos_josef dijo...

Una leyenda terrible y preciosa. Pobre Tritón, ahora mora en las profundidades, solo y amargado.
Un abrazo.

delfin en libertad dijo...

Preciosa historia Luna y muy interesante. Ah, los celos no son buenos consejeros llevó a Tritón a un triste desenlace con su mala decisión. Un abrazo.

Lucero dijo...

Qu linda leyenda Lunita la disfrute mucho, gracias por tu visita y tu compañia besitos

Hada dijo...

hola Luna como estas?
:)

muy lindo cuento, deja muchas enseñanzas que vale la pena ponerlas en practica.
un beso

Naiba dijo...

Hola Luna

¿Historia, Leyenda, Cuenta? francamente no lo se, pero no hace falta mirar muy lejos para encontrar relatos similares en nuestro día a día.

Los celos amiga junto a un amor no correspondido son muy malos consejeros, que inconcientemente te apartan de la realidad.

Besitos mi niña.

Emy dijo...

Hola Luna, preciosa historia, los celos nos ciegan y no vemos mas allá de nuestras narices.

Besos.

Aldhanax Swan dijo...

Qué leyenda más triste. Pero como toda leyenda tiene su sabiduría. Los celos no sirven nada más para cegar al que los posee.
Gracias por contarla.
Besitos y que tengas un hermoso día.

PACO dijo...

hola mi lunita.
Es una historia formidable con mucho amor y con una poca desilución. Amar nos lleva a unos estados que nunca se sabe cuando se controla o se descontrola. Aunque el resultado final , en desamores, nunca parece bueno.
Mi lunita, es una maravillosa historia. Gracias por darla a conocer. Eres un encanto.... y ahora vivo en la luna por estos dias. Como dicen las personas mayores : " Saber esperar es obtener una grata satisfacción ". Besos amiga.

Blue dijo...

Preciosa y sentida historia...Los celos destiñen el sentir, y estruyen la razón.

Un abrazo amiga
Besos
Blue

Lucero dijo...

Luna que linda historia no la conocia, nos deja un mensaje para tomar en cuenta que tengas una hermosa tarde besos y abrazos para vos.

El Drac dijo...

La mitología griega encarna en los dioses la tragedias de los humanos, muy reconfortante texto, hay que saber dosificar los celos.

SoniCamalea dijo...

Luna bonita, hacia mucho que no paseaba por tu casa... me retire una temporada por puro estress y necesidad, pero vuelvo con fuerza y ganitas de vivir y sonreir, asi que te envio mis pensamientos mas positivos y te agradezco que sigas ahi conmigo.
La leyenda, tristona pero preciosa, eres una escritora maravillosa.

veronica dijo...

hola luna una leyenda interesante,de amor y celos que no siempre terminan bien,besos para ti

Anónimo dijo...

Una leyenda muy impresionante y bella.ME gusta tu pagina es preciosa